Yo, no me duermo en los laureles. No me relajo, no estoy quieta. Sea cual sea el juego, me gusta ganar y cuando gano, busco otro juego. Me exijo, no importan los logros.
Si eres escalador, hay otra montaña.
En las fotos, los escaladores en las cimas de las montañas están sonrientes, pletóricos, triunfantes.
Nadie hace fotos del camino porque... ¿quién quiere recordarlo?
Me exijo porque es necesario, no porque me guste.
El implacable ascenso.
El dolor y la angustia mientras intentas superarte. Nadie hace fotos de eso. Nadie quiere acordarse. Sólo queremos recordar las vistas desde la cima, el incomparable momento en la cumbre del mundo.
Eso nos ayuda a seguir ascendiendo y el dolor merece la pena.Si eres escalador, hay otra montaña.
En las fotos, los escaladores en las cimas de las montañas están sonrientes, pletóricos, triunfantes.
Nadie hace fotos del camino porque... ¿quién quiere recordarlo?
Me exijo porque es necesario, no porque me guste.
El implacable ascenso.
El dolor y la angustia mientras intentas superarte. Nadie hace fotos de eso. Nadie quiere acordarse. Sólo queremos recordar las vistas desde la cima, el incomparable momento en la cumbre del mundo.
Eso es lo extraño, que merece la pena.
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